Misma hora, mismo lugar, distintas cosas para ver y escuchar y sentir.
Que gire! en De Garage | notenemoscannerperopodesleeracá 17 agosto, 2010
Para las almas sensibles
Hay ruido por calle seis: un Pasillos de las Artes que reabrió sus puertas y está dispuesto a todo y una feria, que se hace los domingos, de amenas artes. “Que gire!” la vibración y que sea lo que ustedes quieran.
Por Facundo Arroyo
Fotos: www.unkibutz.blogspot.com / flickr.com/danpeople
Hace unos meses El Pasillos de las Artes volvió a abrir sus puertas. Hay talleres, cursos, cerveza, discos; ganas, muchas, y proyectos rodando. Uno de ellos es la feria Que gire! Que ya tuvo tres ediciones y los colores se estamparon en ese lugar que queda al fondo, muy al fondo.
Un compañero, en esta misma edición, dice cuando llega a la puerta del centro cultural: “Caminando por calle seis El Pasillo de las Artes no genera expectativas en cuanto a las posibilidades físicas del lugar. Desde la vereda una entrada angosta y un pasillo eterno donde se apoyan sillas muertas a los costados conducen a una puerta que en un segundo transforma el panorama drásticamente…”, esa imagen se proyecta en el cuadro que varios se quedan mirando ni bien pasás la segunda puerta, uno que señala la frase: “Es inútil, la tristeza será eterna”. Juan Francisco lo ve y la cuenta, es otra noche, pero estamos en el mismo suelo, el mismo olor a fresco, la misma vibra liviana.
El interior del Pasillos de las Artes podría ser una gran pieza de un adolescente afortunado. Mucha madera, un oscuro altillo, luces tenues, amplios espacios y una barra con cerveza, música y algo para leer. Aquí podría vivir Holden Caulfield, el mejor personaje escrito por Salinger, algún individuo del Club de la serpiente o directamente ese tan adorado amigo de Kerouac, Dean Moriarty. Pero nada de eso pasa, El Pasillo de las Artes es un nuevo espacio para la cultura local y ahí se va un grito más de apoyo de parte de De Garage.
“Conocí a Flor por un evento en Facebook en donde decía -Hoy hago feria en mi casa de 15 a 18. Avisen y les paso la dirección. Hay mate-. Estuve una hora equivocándome de casas en su cuadra, hasta que la encontré. Ya nos habíamos comunicado por internet. Esa tarde decidimos que juntas íbamos a sacar la feria a la calle y queríamos más. A los días, uno gris y asqueroso de frío, estábamos con Hernán en su Pasillo de las Artes acordando el domingo en que arrancaría a rodar el “Que Gire!”, cuenta Josefina Garzillo, una de las precursoras de la feria y también amiga y compañera de esta publicación.
“Que Gire! empezó en mi casa, más precisamente en mi habitación y con la ropa desordenada arriba de la cama. La verdad de la feria, en el fondo, era que yo andaba con ganas de generar un espacio de intercambio más allá de la ropa; quería arte y cultura y claro: hacer girar, pero en casa no hay espacio para eso. Jose (Garzillo) andaba un poco en la misma y empezamos a pensar lugares posibles. Hacía poco, ambas, habíamos expuesto en El Pasillo de las Artes y nos había encantado, como espacio y como historia”, dice la otra pata inicial del proyecto que se llama Florencia Del Gesso (www.flordg.blogspot.com) y es fotógrafa, tiene 23 años y se ríe cuando nos tira estos datos.
Por la feria ya estuvieron Sofía Ruvituso (artista plástica), Primer Hombre Internacional (banda), Seba Coronel (cantautor), Leonardo Whisky (músico) y Daniela Neila (fotógrafa). También estuvieron los libros de la Editorial Independiente Morosophos en el rincón de lectura, remeras de Krumau, los discos del Sello Independiente Uf Caruf! y la colaboración desde Córdoba de Dimas Melfi, quien les hace todas las gráficas y dibujos de la feria (publicidad, carteles, etc.). Para el cierre de esta edición ya estaba confirmada la IV versión de la amena feria con presentaciones en vivo de Miro Y su fabulosa orquesta de juguete más una zapada instrumental abierta y las exposiciones de DanPeople y Adela Rafaguelli.
Con los domingos adentro, existe una esencia clara en el Que gire!. Hay mesas repartidas entre mates, galletitas y charlas, algunas con debate e intercambio. La fusión es casi imperceptible, Primer Hombre Internacional arma y toca con el fondo de la muestra de Sofía Ruvituso. Daniel Ayala, otro de los integrantes fijos de la feria, se tira al piso y sella algunos momentos pasajeros en cristales y Seba Lino convence a algunos comensales de que la canción es la canción, o algo así. Todo se mezcla y eso gira.
“En el fondo siempre pasan más cosas que las que se ven a simple vista. Claramente no generamos nada que no esté ya generado (sin ir más lejos, los domingos también se realiza otra feria llamada Casa Abierta en otro lugar) y la idea creo que también es esa: que la ciudad fluya, que haya cosas para elegir, que se pueda compartir sin egos y sin demasiados requisitos una tarde con amigos y desconocidos; aprovecharnos, en el buen sentido de la palabra, de esta ciudad llena de juventud, arte y cultura”, explica Florencia y agrega Josefina: “Antes que nada somos un grupo de gente que se encontró y hace esto porque lo necesita para sí mismo. El éxito no pasa por cuánta gente vaya a la feria, sino por vernos ahí cuando sucede y generar el ambiente que queremos: ameno, lleno de colores y música; de ahí en adelante todos están invitados a compartir y nutrir eso”.
Una morocha intensa mueve las manos para explicar lo que siente y deja sin palabras y totalmente quietos a Seba Lino y a Teo, ese tipo introspectivo que cantaba en Ático. Sofía Ruvituso revolea los ojos y revela su admiración por Rimbaud.
“¿La posibilidad de traición a la voz interna implica la traición a la verdad poética? Creo que es “aparente” la traición de sentido de la voz interna dentro del juego de la invención. Lo que puede parecer una traición a la verdad del yo dentro de la estructura de un poema o canción puede ser la aparición de un universo nuevo, eso significa un corrimiento que puede tan sólo intentar disolver o simplemente disfrazar la propia voz. Ansío mi disolución en otras formas, “ya me ví demasiado o ví demasiado” puede ser el final del acto de crear como en Rimbaud, el automatismo o la mutación definitiva”. (www.sofiaruvituso.com.ar).
El silencio sigue durante algunos segundos hasta que Teo decide corromperlo: “Que bueno, pude escuchar sin haber interrumpido. Siempre interrumpo”. Pero ahora ya es tarde y Primer Hombre internacional está tocando y lo único que rebota en El Pasillo de las Artes es el grito de: “Todo lo que no harías en tu hogar”.
Fuente: http://www.degarageweb.com.ar/wordpress/?page_id=491
Que gire! en Agencia NAN 17 agosto, 2010
Poesías regadas en papeles, un par de muestras fotográficas, una pequeña feria de ropa y las canciones de Suma de Vacíos y Salomar fueron la combinación perfecta para que la fría tarde de domingo en el centro cultural platense se convirtiera en la sede de las amenas artes.
Por Carolina Sánchez Iturbe
Fotografías de The Dark Flack
La Plata, agosto 17 (Agencia NAN-2010).- Un pasillo largo y oscuro es antesala. Mientras la tarde del domingo empieza a despedirse y la helada cae sobre la ciudad, en calle 6 algunos cuerpos resisten la pesadumbre que genera el ocaso del fin de semana detrás de ese pasillo, donde la luminosidad sepia es testigo de canciones e imágenes que buscan convertir a la jornada en un momento ameno.
Al ingresar a El Pasillo de las Artes, todo parece indicar que ahí nada pasa. Pero, luego de atravesar a tientas la oscuridad, ya en el medio del recorrido, la voz grave de una mujer indica que sí, que en realidad pasa de todo. Detrás de un cordel del que penden poesías escritas en papeles que parecen haber sido rescatados de algún viejo rincón, está el centro de acción y de atención del espacio cultural que hace poco tiempo reabrió sus puertas. Pura luz.
En la sala de exposiciones del Pasillo de las Artes la luminosidad tenue reina, en consonancia con el propósito de los organizadores de Que Gire!, la feria de domingo que ya llegó a su cuarta edición: que ése sea un espacio para las amenas artes. Contra una de las paredes del lugar, Sofía Ruvituso canta, recordando con su voz grave y profunda a las copleras del norte, que suelen entonar poesías populares al viento. Junto a ella, la guitarra de Felipe Ennis completa el dueto que es Suma de Vacíos y se encarga de ambientar los versos de la mujer con melodías que, con simpleza, dotan de calidez la escena.
“Quiero que sepas que voy a cambiar mi forma de ser, camino por los senderos y las flores se mueren a mi paso”, vocaliza Ruvituso, mientras a su lado las coloridas fotografías de Santiago Goicochea se exhiben sobre un panel negro que acentúa aún más sus tonalidades anaranjadas y verdes. Frente a ellos, cuarenta personas se acomodan en sillas y sillones formando un semicírculo desde el cual sea posible dejar al descubierto ese costado de la sala sobre el cual se despliegan músicos, fotos y ropa. Algún que otro distraído se acerca a los percheros, revuelve entre las prendas de vestir y luego, cuidando de no caminar por el medio del escenario –que no es más que un rincón al ras del suelo en el espacio–, vuelve a sentarse a la espera de algún mate o de alguna cerveza que se disponga a acompañar la escena.
Media hora es suficiente para que Suma de Vacíos realice un recorrido por su repertorio, atravesando momentos de introspección que pueden impregnarse de la más absoluta crudeza, cuando no parece haber mejor opción que “cortarse las venas”, o de profunda esperanza, cuando el sol sale y Sofía se permite jurar que desplegará “todo el universo partido para remendar lo que no está vivo”. Sin tiempo a bises, el dueto se despide, dejando el espacio libre para que Salomar, el cantautor de Mar del Plata, se apropie de él.
Mientras que el marplatense de cresta acomoda su guitarra en el escenario improvisado, la gente aprovecha la ocasión para invadir la sala y, recorriéndola, dejar sus huellas. Desaparece el silencio que hasta hace pocos segundos dejaba que sólo la voz de Ruvituso sea protagonista y completos desconocidos charlan y se acercan a las fotografías en blanco y negro que Sebastián Losada colgó en otro panel del lugar. Detrás de la barra de madera, Josefina Garzillo y Florencia Del Gesso, las organizadoras del evento, se sonríen complacidas.
Cuando Salomar empieza a tocar las primeras notas en su guitarra, el silencio vuelve a reinar. El muchacho celebra el clima que logró generar la música, decidiendo prescindir a partir de entonces de micrófonos y parlantes. Completamente desenchufado, le canta al mar, al viento y a las montañas, frente a la mirada absorta de los espectadores que logran oírlo perfectamente a pesar de la carencia de amplificación. En ocasiones, una guitarra bien ejecutada y una voz potente son suficientes.
“Sol en la ciudad, autopista a la felicidad, nada es tan complicado como me lo enseñaron”, entona Salomar, demostrando que las canciones de un cantautor también pueden ser odas a la despreocupación. El sonido pop del muchacho deja en evidencia sus raíces, rememorando a la playa, el surf y el viento suave de verano en la costa.
Cuando llega “Se nos escapa”, el artista anuncia que ésa será la última canción: el resfrío producto del invierno y el esfuerzo para cantar sin amplificadores no suelen ser buena combinación. “Oigo al viento y una laguna me trae el silencio, presiento que no podré olvidarte tan fácil, adentro las ruinas sólo recuerdan lo frágil y sostengo un paraíso de formas de arena que se deshacen con el viento”, canta Salomar para después concluir con el deseo de husmear el aire, mientras da un último golpe certero a su guitarra.
Finalmente, los aplausos son el preámbulo perfecto para que las voces vuelvan a elevar su volumen, a medida que se apropian del centro cultural que, con la llegada de la noche del domingo, ya tiene a su pasillo completamente iluminado tras el paso de las amenas artes.
Fuente: http://www.agencianan.com.ar/
Domingo 4 de Julio 26 junio, 2010
Las chicas y los chicos (y los aviones)
vamos a estar en el pasillo de las artes
con la ropa y los amigos artistas.
Mirá to-do lo que no querés perderte:
PRIMER HOMBRE INTERNACIONAL -Set acústico, 20hs
+ Expo: Sofía Ruvituso
+ Rincón de lectura e imagen
+ Juegos de mesa
+ Cosas ricas
+ Música!
+ Mini-espacio escondido de escritura
+ Uf Caruf! Disquitos
Y algunas sorpresas, seguramente.
De 17 a 21hs | Calle 6 e/62 y 63 | GRATIS










